Javier García Cuenca (ITH): “Antes hablábamos de tecnologías que ayudaban a los hoteleros, ahora hablamos de tecnologías que van a cambiar completamente cómo hacemos las cosas”

Entrevista a Javier García Cuenca, presidente del ITH-Instituto Tecnológico Hotelero

La semana pasada se celebró en Madrid el ITH Innovation Summit que organiza anualmente el Instituto Tecnológico Hotelero, un evento de referencia en el sector, que este año abogó por la colaboración público-privada y destacó también la importancia de la robótica y la inteligencia artificial al servicio del turismo.

Con Javier García Cuenca, presidente del ITH, hablamos en esta entrevista sobre la necesidad de cubrir miles de plazas libres en el sector en España, de la temporada turística positiva que está viviendo el sector este año, del turista cada vez más exigente en materia de sostenibilidad y de los precios de los hoteles que han subido significativamente este año, principalmente, “a causa de la inflación económica y el incremento de los costes”, destaca García Cuenca.

Desde el ITH Innovation Summit se ha reclamado una colaboración público-privada para afrontar los grandes retos a los que se enfrenta el sector ¿qué otros temas destacaría de los que se han tratado estos días?

Bueno, precisamente, este tema de la colaboración entre lo público y lo privado engloba muchas otras cuestiones, porque es necesaria para afrontar el futuro del sector y sus retos, como la digitalización, la sostenibilidad o la retención de talento, entre otros.

Creo que tenemos mucho recorrido todavía en lo que a colaboración entre empresas y administraciones se refiere y, sobre todo, en la colaboración público-privada. Realmente, estoy convencido que, sin esa colaboración, los resultados que se están obteniendo no son lo brillantes que podrían ser.

Las elecciones generales, que están a la vuelta de la esquina y, por lo tanto, la formación de un nuevo gobierno ¿puede ser una oportunidad para repensar cómo cooperar entre las empresas del sector turístico y los organismos públicos?

Por supuesto que sí. En unos días vendrá un nuevo gobierno, quizás sea del mismo signo político o no, no lo sabemos. En cualquier caso, es una buena oportunidad para replantearse la manera de colaborar desde el inicio: cómo deben cooperar las empresas, cuál debe ser la cooperación entre SEGITTUR y el ITH o cómo puede estar más representada la parte privada en Turespaña, por ejemplo. Son grandes retos que tenemos y que, si ponemos lo mejor del sector privado y lo mejor del sector público, los resultados van a ser todavía mejores de los que hemos obtenido hasta ahora.

Por otra parte, se habla mucho de la implantación de nuevas tecnologías o de la digitalización ¿hasta qué punto van a ayudar las nuevas tecnologías al día a día del sector hotelero?

Efectivamente, en el summit hemos tratado el momento actual que está viviendo la tecnología. Y es que lo que se está dando es una confluencia de diferentes tecnologías, como la inteligencia artificial o la robótica, y que ya son presente. En el pasado hablábamos de tecnologías que ayudaban mucho a los hoteleros, ahora de lo que estamos hablando es de tecnologías que van a cambiar completamente cómo hacemos las cosas en el sector.

Y estas tecnologías ya son presente, por ejemplo, ya hemos hecho con ITH Robotics Club un piloto de poner los robots a trabajar en un entorno hotelero ayudando a las camareras de piso a que no tengan que agarrar, no tengan que fregar las habitaciones porque ya lo hacen los robots por ellas o robots camareros para que el personal de sala no tenga que estar yendo de la cocina a las mesas, esto lo pueden hacer los robots y ya son realidades, es presente y es una forma completamente diferente de cómo vamos a interactuar con la tecnología y con los clientes.

Estas tecnologías ¿pueden ayudar a solucionar también otro de los retos del sector como es la falta de personal para cubrir determinados puestos de trabajo?

Vemos una necesidad de mejorar la calidad del trabajo de diferentes puestos y es una necesidad del sector de manera global, porque ya no es cuestión de que quieras mejorar la productividad o incluso la calidad del empleo, sino que, efectivamente, en muchos casos, no hay empleados que contratar y la robótica, desde luego, va a ofrecer grandes soluciones.

La falta de personal, en general, es uno de los temas que hemos tratado en el summit. Claro, lo comentaba Pedro Saura, el presidente de Paradores, la población activa que puede trabajar en España es la misma que hace 15 años y la economía es un 30% mayor. Es decir, si la población joven se ha reducido un 30% y la economía es un 30% mayor, entonces, faltan 4 millones de personas, que ni siquiera con la inmigración somos capaces de cubrir. Y el tema es ese, que muy probablemente, aparte de mejorar la productividad a través de la robótica, de la digitalización, de la inteligencia artificial, etc., hace falta que le demos oportunidades a personas que no viven en nuestro país ahora mismo, y que son muy necesarias para afrontar nuestro futuro, las pensiones, los servicios públicos, la educación, la sanidad, etc.

Si se están quedando miles de plazas libres en toda España en todos los sectores, si cubriéramos todas esas plazas habría más cotizaciones a la Seguridad Social y tendríamos servicios de más calidad. En este sentido, creo que hay que replantearse las políticas de inmigración y personas que ahora mismo no tienen oportunidad de trabajar y que están formadas y tienen capacidad de realizar su trabajo, puedan venir a España para desarrollar un trabajo con nosotros.

Como presidente de la cadena hotelera Magic Costa Blanca Hotels & Resorts ¿cuáles son las perspectivas de la temporada turística en la Comunidad Valenciana este verano?

En general, los datos, tanto de Comunidad Valenciana como en toda España, son muy positivos. Precisamente, en el Summit hablaba Gabriel Escarrer, CEO de Meliá Hotels, de un 30% más de reservas que el año pasado. Y esto es así en casi todas las cadenas hoteleras superiores, el incremento de las reservas ronda entre un 20 y un 30%.

Esta es la razón por la que los precios de los hoteles han subido significativamente este año ¿por los buenos datos de ocupación?

Los precios han subido, pero no los márgenes empresariales. Hay que tener en cuenta que han subido todos los precios, tanto los que nosotros cobramos a los clientes como los precios que pagamos por la energía, por las materias primas, los costes salariales, etc. Estamos en un momento de inflación económico que no es nada agradable, evidentemente, no lo habíamos visto en décadas y eso realmente presiona a todos los sectores. Sí que es cierto que el turismo está siendo muy resiliente, ha resistido una pandemia y ha tenido una recuperación instantánea y ahora está resistiendo fenomenal a toda esta crisis de inflación. Creo que el consumidor lo que ha visto con el covid es que no somos eternos, quieren disfrutar de la vida y están destinando más parte de su renta a las experiencias, al ocio, a los viajes que lo que antes hacían. No quieren tanto atesorar cosas, ahora buscan atesorar experiencias.

¿Están ayudando los fondos europeos al sector hotelero español o realmente no llegan esos fondos a las empresas?

Respecto a los fondos europeos, ha habido una apuesta de la administración pública por invertir en los destinos directamente para que sean ellos los que tiren de la economía y del atractivo de España. Y es cierto que esa apuesta, en mi opinión, es positiva porque los destinos son fundamentales para mover la economía, quizás echo de menos una apuesta más decidida por aquellos destinos que son claves en la imagen del país, y me refiero a los destinos maduros, que son los que han puesto a España en el lugar que está. Habría hecho falta concentrar más parte de la inversión allí, porque estos destinos si tienen una crisis turística podrían crear un problema de imagen de país. Los destinos pioneros de sol y playa que fueron los que han creado el turismo en nuestro país y que en algunos casos han faltado inversiones para mejorar todavía más el atractivo que tienen.

Creo que hay parte de esta inversión en destinos que todavía están a tiempo, porque quedan fondos hasta el año 2024 por adjudicar y sería muy importante hacer un plan de destinos turísticos maduros en aquellos casos en los que, además, son la imagen internacional de España. Estamos hablando fundamentalmente los destinos de la Alianza de Municipios Turísticos (AMT): Calviá, Benidorm, Torremolinos, Lloret, Salou, Arona, Adeje, San Bartolomé y otros que no están en la Alianza, pero que también son claves para la imagen de España.

¿Se podría hacer algo todavía para que esos fondos llegarán al sector privado?

Desde luego, habría que hacerlo. Respecto a las empresas del sector turístico, que han sufrido una pandemia, se ha entendido que en el mejor de los casos se pueden endeudar más, y ahora, para afrontar todo el reto de la transformación digital y la inteligencia artificial, de la robótica, de la digitalización, en algunos casos necesitan ayuda y hemos dejado a todas las empresas turísticas fuera de estas ayudas porque en el componente 14 no hay dinero para la empresa privada o es prácticamente cero, hay una línea de eficiencia energética y ya está.

Entonces, ahora sería un buen momento también para que el nuevo gobierno se replantee estos fondos. Quizás, habría que apostar más por los destinos maduros y también por las empresas privadas, para que puedan tener alguna ayuda para afrontar el reto de la digitalización tecnológica, etc. En otros países competidores sí que han tenido este tipo de ayudas.

Respecto a la sostenibilidad ¿perciben que sus clientes, cada vez, les demandan más en este sentido? ¿Se preocupan los turistas por la huella que dejan en el destino?

A ver, está habiendo un cambio innegable. La gente ya no solo mira precio. Claro, hoy en día nos dirigimos a un consumidor cada día más consciente en el sentido de cuál es el impacto que genera un producto o un servicio y no solo en su bienestar, sino también en la sociedad y en el planeta. Y cada vez más, especialmente las nuevas generaciones y los países centroeuropeos, del norte, Inglaterra también, es un aspecto muy valorado a la hora de la elección de las vacaciones.

Y esto ocurre en todos los segmentos, desde el lujo, donde tenemos proyectos, como el de Meliá, que ha desarrollado un hotel con huella de carbono cero y venden habitaciones de hasta 1.000 euros, y está funcionando, como en segmentos más de clase media, digamos, o mid-market, donde también se valora, cada vez más, esa preocupación que, además, tiene que ser auténtica. No vale todo lo que es el greenwashing, no vale aparentar que uno es verde. Realmente el consumidor que se preocupa por el impacto de su viaje y compra esto quiere empresas auténticas, preocupadas, porque tienen un impacto positivo. Y, precisamente, esa es una de las misiones que tenemos en el ITH, ir cambiando la cultura, la mentalidad de los empresarios, para que se den cuenta de que estamos ante un nuevo capitalismo, estamos ante un capitalismo más consciente, donde ya no solo vale tener un producto bueno para los clientes, sino que tu producto tiene que ser bueno para los empleados y para el medio ambiente.

Deja un comentario!

×