Ortuño, director del FITB: “Los países que no respeten los acuerdos sobre sostenibilidad serán expulsados del mercado turístico”

Entrevista a Armando Ortuño, director del XX Foro Internacional de Turismo de Benidorm.


Armando Ortuño, director del Foro Internacional de Turismo de Benidorm, que se celebró los días 2 y 3 de diciembre, es además el director de la
Cátedra de Estudios Turísticos ‘Pedro Zaragoza Orts’ de la Universidad de Alicante. En esta entrevista realiza un repaso a las claves más destacadas que se abordaron en una cita en la que numerosos expertos hablaron sobre turismo y seguridad sanitaria y que se ha convertido en referencia para el sector.

¿Para cuándo se prevé la recuperación de la actividad turística?

Las noticias que nos llegan son muy favorables. Hay una cierta certidumbre sobre el final. Probablemente para Semana Santa empecemos a tener resultados buenos. Hace unas semanas las reservas empiezan a subir. No será de un día para otro, pero hay una demanda embolsada importante y las expectativas son de poder recuperarnos con cierta rapidez, aunque eso nos llevará todo 2021 y parte de 2022.

¿De qué va a depender la recuperación? ¿Vacunas, movilidad, fondos europeos…?

Tenemos a corto plazo la vacuna y los agentes turísticos están preparados para el levantamiento de las restricciones a la movilidad. Otra cosa es el largo plazo. Ahí influirán otras acciones que tienen que ver con la sostenibilidad de los destinos, la mitigación del cambio climático, la economía circular y comprender mejor al turista. También tiene que ver con la gestión de playas y con la adaptación a las demandas turísticas. Y ahí es necesaria la digitalización y el tratamiento de datos.

¿Qué papel va a jugar la llamada gobernanza colaborativa?

Pues el papel que ya tuvo en Benidorm en el año 1956. Fundamental. Aquí hizo posible el modelo que conocemos. Y ahora para la movilización de los 70.000 millones que recibirá la economía española será clave para que se imbriquen las medidas y que haya coordinación. Sin ella no será posible.

En el Foro se ha puesto de manifiesto el temor a que la digitalización no vaya a la misma velocidad en el ámbito privado y en el público.

Es verdad que el sector privado siempre tiene la delantera, es más ágil. Pero quiero ser optimista porque el gobierno va a aprobar un decreto para que se agilice toda la tramitación burocrática que nos lastra. Y lo mismo se hará a nivel regional o municipal. Creo que esa diligencia debería convertirse cada vez más en la vía normal. Cuando los proyectos sean buenos no deberíamos complicarlos y darles salida para que se conviertan en progreso.

Otro aspecto clave será la seguridad sanitaria. ¿El destino que quiera tener éxito tendrá que garantizarla?

En eso han trabajado los destinos mediterráneos españoles y en Benidorm en particular. Tener las prestaciones sanitarias necesarias. La asistencia y seguridad que ha mostrado el alojamiento reglado han sido puntos a favor que nos han favorecido en la pandemia, o la gestión de las playas. Eso se va a seguir demandando una vez acabada la pandemia.

¿Cómo se transmite al potencial visitante que el destino al que va es seguro?

Con las campañas de promoción que se han hecho se demuestra que eso es así. Resaltaría la gestión de las playas. Hemos comprobado que más del 50% de los turistas quieren que siga así después, que el espacio que durante unas horas es privado para ellos les ha gustado. Ese es un ejemplo que demuestra cómo la ciudad y las playas han cuidado mucho al turista.

La digitalización también va a ser fundamental en el futuro, según se ha destacado en el Foro Internacional de Turismo de Benidorm.

Sin duda. La eficiencia en el proceso, el análisis de datos… La digitalización es transversal a toda la industria. Fomenta la competitividad empresarial y mejora el medio ambiente, que está ligado a otros proyectos que apuestan por energías limpias, movilidad, etc.

Algunos ponentes han destacado la falta de coordinación entre administraciones. No solo entre Gobierno central y autonomías sino incluso dentro de la Unión Europea. ¿Por qué es tan difícil llegar a acuerdos sobre un sector que ha sido tan dramáticamente afectado?

Lo que ha pasado es que nos ha pillado a todos absolutamente desprevenidos y cada país intentó actuar en función de la información primigenia de que disponía. Eso no exime de responsabilidad al hecho de que las directrices de la UE tenían que haber sido más claras y evidentes. Y en el caso nacional vemos que entre el Gobierno y las CCAA no ha sido fácil por los propios datos de la pandemia, que mejoran o empeoran según los sitios, y hay que casarlo con la actividad económica. Ha sido muy difícil reaccionar, pero se podía haber hecho mucho mejor la coordinación. Indudablemente. Tanto desde la UE como a nivel nacional y autonómico. Ahora veremos si hemos aprendido de lo que ha pasado.

El clima también ha sido uno de los focos del Foro de Turismo. ¿Hay que adaptarse al cambio climático o mitigarlo?

Son dos caras de la misma moneda. Por un lado están las políticas de reducción de emisiones, de electrificación, que ayudarán a amortiguar la subida de la temperatura del planeta. Pero por otro lado hay que adaptarse en el sentido de que el clima está cambiando y los municipios han de adaptar sus planes urbanísticos porque el cambio climático ya es una evidencia.

Benidorm ha sido puesto como ejemplo de ciudad sostenible y adaptada al cambio climático. ¿Es un modelo que se puede exportar para crecer de forma sostenible?

Benidorm es el más claro ejemplo de ciudad sostenible. Lo es en términos de eficiencia en la gestión del agua, en términos de movilidad porque es la ciudad en la que más se anda del mundo, con más del 70% de los desplazamientos a pie. El consumo del suelo es mínimo en relación al número de actividades que alberga. Es un modelo de referencia, pero lo difícil es copiarlo. No e solo la forma, sino la función, el atractivo que tiene para que vengan los turistas y para que vivan cómodamente sus residentes. 60 años antes de que la ONU aprobase los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), Benidorm ya hizo un plan urbanístico que daba respuesta a esos ODS.

¿Cómo se cumple el ODS 13, Acción por el clima, cuando no todos los países están comprometidos?

Ese es el reto. Ir poco a poco convenciéndoles para que participen. Ahora, del 60% de las emisiones de CO2 son responsables los países que no han firmado los acuerdos internacionales. Pero mi opinión es que la evidencia se termina imponiendo. Tenemos que ser optimistas y hacer los deberes.

Además, creo que serán expulsados del mercado turístico aquellos países que no respeten los acuerdos y no incorporen a sus políticas las cuestiones de sostenibilidad del planeta.

Deja un comentario!