José F. Mancebo, director Turismo Costa Blanca: “Apoyar al turismo es ayudar al desarrollo y al bienestar de todos”

En la imagen, Jose F. Mancebo durante una promoción de Costa Blanca en Lyon (2018).

Entrevista a José F. Mancebo, director del Patronato Turismo Costa Blanca.

Nadie estaba preparado para una pandemia. ¿Está ahora el turismo preparado para la post-pandemia?

No podemos ni debemos edulcorar la realidad. La situación es sumamente compleja, el sector turístico vive de la movilidad, de la experiencia basada en un buen servicio, del valor de la imagen y de la reputación de sus destinos.

Le aseguro que, desde el alojamiento hasta la oferta receptiva, la restauración o el ocio han hecho enormes esfuerzos en adaptarse a esta nueva “anormalidad”, si me permite la licencia, por delante de los protocolos y las normativas públicas. La verdad es que todavía no hemos llegado a la post-pandemia, lamentablemente, sino que nos encontramos en plena contingencia, con el hándicap de la incertidumbre: no sabemos cuánto tiempo se prolongará esta situación.

¿Cuál es el papel que deben desempeñar los entes turísticos como el Patronato Costa Blanca en estos tiempos?

Apoyar a un sector estratégico para todos, diseñando políticas efectivas y poniendo a disposición de toda la sociedad herramientas que ayuden al desarrollo y al empleo. Desde antes del primer decreto de Estado de Alarma, comenzamos a cambiar todo el plan de promoción que teníamos diseñado, enfocando nuestros esfuerzos hacia la contingencia. En eso estamos ahora, siempre al lado del sector, nunca delante, intentando ayudar con todos los medios a nuestro alcance.

Hemos visto voces muy autorizadas de distintos responsables públicos criticando el modelo o denostando su importancia. Eso es absolutamente irresponsable.

Desde la posición que ocupa y el contacto que mantiene con el sector, ¿cómo se vislumbra el futuro? ¿Qué le dicen los empresarios?

Todos sabemos que el futuro pasa por la ansiada vacuna, por el remedio paliativo, por reducir al máximo la alarma sanitaria. Ahora mismo estamos en el ojo de huracán, a punto de comenzar el que será un otoño y un invierno durísimos. El sector quiere seguir empujando, manteniendo servicios, negocios, empleo. Tenemos que protegerlo mucho más, apoyar al turismo es ayudar al desarrollo y el bienestar de todos.

¿Considera necesaria una mayor coordinación y sintonía entre las administraciones para salir adelante con garantías?

En los primeros niveles de la administración con el sector, la coordinación está siendo francamente buena. Creo que, tanto Costa Blanca como Turisme Comunitat Valenciana, estamos trabajando en la misma dirección, poniendo en común los planes, complementando acciones. Y si existe alguna divergencia, pues se dice y listo.

Creo que los entes públicos estamos trabajando, en general, en el único sentido en que se puede en un sector como el turístico, en un doble plano: manteniendo con humildad la colaboración público-privada (de forma real); y con una mentalidad transversal, ya que el turismo nos afecta a todos y viceversa (el transporte, la cultura, los negocios o el comercio también viven y condicionan el turismo).

Mucho me temo que en el caso de otras partes de la administración autonómica o general no se ha entendido de la misma forma que el turismo es una cuestión de Estado. Todos comprendemos que la alarma sanitaria es la que manda, pero no se puede apartar, dejar para el final u obviar la importancia de un sector como el que nos ocupa. Hemos visto voces muy autorizadas de distintos responsables públicos criticando el modelo o denostando su importancia. Eso es absolutamente irresponsable. Si está entrando agua en el barco, uno se debe dedicar a achicarla, preparar a la tripulación y poner en marcha los botes salvavidas, no a contribuir al caos. Para eso nos pagan, para buscar soluciones para el conjunto, no para agravar los problemas en base a diagnósticos probablemente parciales e interesados.

La Costa Blanca, Benidorm, todos los destinos en general han transmitido la idea de que son seguros. ¿Ese va a ser a partir de ahora el criterio que más valore un visitante a la hora de elegir destino?

La seguridad siempre ha sido uno de los valores más buscados por nuestro turista y nuestro destino siempre se ha considerado una opción segura, la prueba de ello es la altísima capacidad de fidelización. Security and safety, dicen los anglosajones, apelando a la doble necesidad de sentirse seguros en las calles y, también, en caso de tener algún problema de salud.

Evidentemente, ahora esa demanda opaca todo lo demás hasta el extremo de que lo que hay que combatir es el propio miedo a viajar. Pero no toda la responsabilidad debe estar en un lado. La seguridad de la oferta necesita también del compromiso del cliente para que sea sostenible. Es ahí donde podemos empezar a cuadrar el círculo…

¿Cómo valora el comportamiento del mercado español hacia la provincia en un verano en el que abunda el turismo nacional y escasea el extranjero?

Pese a todas las dificultades y limitaciones a la hora de ofrecer el servicio, lo cierto es que no percibo grandes problemas de comportamiento o convivencia, aunque la situación en algunos casos, insisto, es muy complicada. La Costa Blanca ha sido, año tras año, uno de los destinos más populares por parte de nuestros compatriotas, incluso en temporada baja. Y permítame que subraye la palabra “compatriotas”, en el sentido menos exaltado y más riguroso del término. Estamos asistiendo a la crisis sanitaria, económica, social y cultural más profunda que se recuerda. Debemos apelar constantemente a la solidaridad, a recordar y valorar los esfuerzos que todos debemos hacer en estos momentos. La proximidad no es solo una cuestión geográfica, sino una forma de entender la vida.

¿Estamos a tiempo de hacer una buena temporada otoño-invierno?

Objetivamente, no tiene sentido comparar los números de esta temporada con ninguno del histórico conocido. No hay antecedentes para comparar, solo una tabula rasa y las expectativas de cada uno. Hacer predicciones es como escribir en el agua. Debemos ir paso a paso, seguir trabajando nuestra intuición, ser cada vez más creativos, controlar lo que sí depende de nosotros y apostar por proteger, concienciar. En definitiva, seguir adaptándonos. Estamos viendo que los errores nos hacen retroceder. Confío en que las tesis europeas en torno a no cerrar fronteras prevalezcan. Aislarnos, involucionar, nacionalizar el virus, hablar exclusivamente de “casos importados” y no de “conciudadanos europeos” puede hacernos caer en errores del pasado y en la tentación de no buscar soluciones conjuntas para un problema que es común.

En octubre se celebrará en Benidorm la VII Jornada de Turismo, una cita en la que se analizará el papel del turismo como motor de la economía. ¿Qué claves cree que pueden salir de ese congreso teniendo en cuenta la incertidumbre actual?

El equipo de la Cátedra Pedro Zaragoza está trabajando de forma incansable para plantear un programa actual a la situación en que nos encontramos, para debatir constructivamente en torno a soluciones que nos pueden ayudar en estos difíciles momentos. También se está trabajando en encuestas para conocer lo que realmente piensa nuestro cliente, más allá de los titulares de la prensa o las tertulias radiofónicas, pulsar la experiencia del turista en el momento actual… Me gustaría agradecer al Ayuntamiento de Benidorm, HOSBEC, Generalitat Valenciana y la propia Universidad de Alicante su invitación para que formemos parte este año de la Cátedra. Es un placer trabajar con ellos y sumar en lo que podamos.

También está prevista la celebración del congreso Digital Tourist, centrado en la recuperación de los Destinos Turísticos Inteligentes post Covid-19. Un tema acertado por lo que pueda aportar de luz sobre el futuro ¿no?

Hemos colaborado con este congreso desde su primera edición en Benidorm y los grandes profesionales que lo ponen en marcha. La tecnología nos puede ayudar mucho siempre, especialmente en estos momentos en que prima el contactless a cualquier otra forma de solución. Nuestro destino está haciendo enormes esfuerzos en este sentido, es un sector que nunca ha tenido ningún miedo a reinventarse, cuantas veces fuera necesario. Debemos apostar más que nunca por nuestro talento, por seguir poniendo encima de la mesa nuestro know-how y evolucionar con los nuevos medios a nuestro alcance.

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