Cuatro empresarios valencianos presentan en la Fundación de Estudios Bursátiles la primera plataforma digital que permite comprar, vender y gestionar activos hoteleros, suelos terciarios y carteras de deuda sin intermediarios, mediante procesos 100% online, validación documental con inteligencia artificial y máxima seguridad jurídica.
En España, el mercado de activos distressed supera actualmente los 80.000 millones de euros que al salir incrementaría de inmediato la oferta de viviendas.

Cuatro empresarios especializados en inversión inmobiliaria, gestión hotelera y operaciones financieras han presentado oficialmente en la Fundación de Estudios Bursátiles, Bivolare, una nueva compañía tecnológica enfocada a modernizar el mercado de la compraventa de activos hoteleros, suelos terciarios y operaciones de deuda inmobiliaria, mediante procesos 100% online, inteligencia artificial y automatización documental, lo que aceleraría el proceso porque existe un problema de vivienda, pero con más velocidad, acceso y desbloqueo de activos, lograrán incrementar la oferta.

El proyecto ha sido impulsado por Fernando Oñiga, analista inmobiliario y CEO de Bivolare; Jesús Barca, experto en análisis y gestión de deuda hipotecaria; Luis Fernández, profesional hotelero con más de 25 años de experiencia en gestión y revenue management; y Sergio Navarro, directivo financiero especializado en el ámbito hotelero y de la construcción. Y lo han hecho ante un grupo de inversores bancarios y de family office. “La tecnología puede ayudar a sacar vivienda al mercado más rápido que muchas medidas políticas”, ha explicado Luis Ferández durante su intervención.

Los cuatro socios han presentado una plataforma B2B diseñada para profesionalizar y democratizar el acceso a oportunidades de inversión inmobiliaria y hotelera, conectando a propietarios, inversores cualificados, family offices y operadores mediante tecnología, inteligencia artificial y procesos con máxima seguridad jurídica. “Cuando una operación tarda meses en cerrarse, muchas veces no solo destruye inversión, destruye también vivienda potencial, empleo y dinamización económica”, ha concluido Fernando Oñiga.
En España, el mercado de activos distressed supera actualmente los 80.000 millones de euros. Gran parte de las operaciones vinculadas a deuda inmobiliaria, activos hoteleros y suelo continúan realizándose hoy mediante métodos tradicionales: llamadas telefónicas, documentación dispersa, cadenas interminables de intermediación y procesos de análisis que pueden alargarse durante meses.
En el sector hotelero, además, el acceso a información crítica para valorar una operación suele convertirse en uno de los principales frenos para el cierre de transacciones. La lentitud en la entrega documental, la falta de trazabilidad y el intrusismo generan desgaste tanto en vendedores como en compradores.
Bivolare nace precisamente para romper con ese modelo, convirtiéndose en la primera plataforma digital B2B que conecta directamente a propietarios de activos con inversores cualificados, eliminando capas innecesarias de intermediación y reduciendo significativamente los tiempos de operación.
Jesús Barca, en la presentación ha destacado el acceso diferencial que ofrece la compañía: “El valor de Bivolare no es solo la tecnología puntera. Es darte acceso a oportunidades de deuda inmobiliaria con descuento que antes solo existían para fondos institucionales.”, ha explicado. Por su parte, Fernando Oñiga ha puesto el foco en la transparencia y el respaldo real de las operaciones pues, como ha aclarado
“No vendemos humo. Vendemos posiciones de deuda respaldadas por inmuebles reales, adquiridas a 40–70% de descuento, con escritura pública notarial.”
La plataforma digitaliza el 100% del proceso, desde la publicación del activo hasta el cierre de la operación, incorporando además herramientas de inteligencia artificial para la validación documental, el análisis de riesgos y el matching automático entre activos e inversores. La compañía ha desarrollado una plataforma digital B2B capaz de conectar directamente propietarios, bancos, inversores cualificados, family offices y operadores profesionales, eliminando capas innecesarias de intermediación y reduciendo drásticamente los tiempos de operación.
El modelo de negocio de Bivolare se estructura sobre tres verticales estratégicas: activos hoteleros, deuda hipotecaria y de consumo, y suelos terciarios, ofreciendo un ecosistema integral para inversores y operadores profesionales. Luis Fernández, al respecto, ha subrayado una de las claves y es la visión profesional y especializada de la plataforma: “Una plataforma B2B diseñada exclusivamente para profesionales: inversores cualificados, family offices y operadores del sector inmobiliario y hotelero donde profesionalizaremos y democratizaremos por completo el acceso y análisis de activos hoteleros en venta y búsqueda de gestor.”
Y es que uno de los grandes problemas del mercado actual es la dificultad para conectar vendedores con compradores reales, así como la lentitud en los procesos de análisis y acceso a la información. En muchos casos, desde que un inversor muestra interés hasta que recibe toda la documentación necesaria pueden pasar meses, afectando directamente al valor y viabilidad de las operaciones.
La plataforma digitaliza el 100% de las operaciones. Gracias a esta tecnología, Bivolare permite acelerar operaciones, desbloquear activos parados, conectar compradores reales y profesionalizar completamente el acceso a oportunidades inmobiliarias y hoteleras.
Además, la plataforma integra entidades bancarias, notarias, tasadoras, despachos jurídicos, auditores y partners de due diligence, ofreciendo un ecosistema orientado a garantizar seguridad jurídica, rapidez operativa y eficiencia comercial.
Sergio Navarro ha enfatizado en la seguridad jurídica como uno de los pilares de Bivolare:
“En finanzas, la confianza se demuestra con hechos, no con palabras. Bivolare no invierte en promesas. Cada oportunidad está respaldada por inmuebles reales, verificada por equipos legales independientes y formalizada con supervisión continua de equipos profesionales.”
Fundadores de Bivolare
Fernando Oñiga, CEO de Bivolare, es analista inmobiliario especializado en activos en desarrollo (WIPs) y suelo, con más de 350 viviendas desarrolladas en los últimos años. Su experiencia se centra en la identificación de oportunidades, estructuración de operaciones y ejecución de proyectos con foco en la generación de valor. Paralelamente, ha participado como inversor en startups tecnológicas, acumulando dos exits en los últimos ocho años y colaborando como advisor en compañías en fase de crecimiento.
Jesús Barca es experto en análisis y gestión de deuda hipotecaria y de consumo, especializado en evaluación financiera, optimización de estructuras y soluciones sostenibles. Cuenta con trayectoria en gran empresa y experiencia en banca privada, así como en el sector hipotecario e inmobiliario. Desde 2022, centra su actividad en la gestión estratégica de deuda y en iniciativas de inversión vinculadas al sector financiero e inmobiliario.
Luis Fernández aporta más de 25 años de experiencia en el sector hotelero. Especialista en gestión, análisis hotelero, marketing y revenue management, ha desarrollado además una sólida trayectoria en agencias mayoristas y turoperadores. Actualmente es fundador y CEO de Sweet Hoteles y Sweet Advisory, consultora especializada en análisis de viabilidad y compraventa de activos hoteleros, además de advisor en proyectos tecnológicos vinculados a la industria hotelera.
Sergio Navarro es directivo financiero con más de 15 años de experiencia en control, análisis y dirección financiera en el ámbito hotelero y en el sector financiero de la construcción. También participa como advisor en proyectos tecnológicos relacionados con el sector hotelero. Actualmente es cofundador y CFO de Sweet Hoteles y Sweet Advisory, donde lidera proyectos de análisis de viabilidad y operaciones de inversión hotelera.

