Presentación en París de la nueva estrella de Croisi Europe, naviera líder en cruceros fluviales

Hay barcos que no solo navegan, sino que cuentan historias. Ese es el caso del MS R.E. Waydelich L.J., una de las embarcaciones más singulares de la flota de CroisiEurope, que inicia una nueva etapa surcando las aguas del Río Sena.

Inspirado en los grandes vapores de ruedas del siglo XIX, este barco combina el encanto nostálgico de la navegación clásica con el confort contemporáneo de un crucero fluvial moderno. Su característica rueda de palas en popa no es solo un guiño estético al pasado, sino una invitación a viajar de otra manera: más despacio, más cerca del paisaje y con el placer de contemplar el río como se hacía en la edad dorada de la navegación.

Con capacidad para poco más de ochenta pasajeros, el MS R.E. Waydelich L.J. ofrece una experiencia íntima y refinada. Los espacios luminosos, la gastronomía inspirada en la tradición francesa y las cubiertas abiertas crean una atmósfera donde el viaje se vive con calma, casi como si el tiempo siguiera el ritmo pausado del agua.

El barco debe su nombre al artista alsaciano Raymond‑Émile Waydelich, cuya obra, marcada por la memoria y el diálogo entre pasado y presente, encaja perfectamente con el espíritu de esta embarcación. Como un museo flotante de sensaciones, el barco invita a descubrir el Sena desde una perspectiva cultural y artística.

Los itinerarios recorren algunos de los paisajes más evocadores del norte de Francia. Desde la elegancia urbana de París hasta las ciudades históricas de Normandía, el viaje incluye escalas en lugares emblemáticos como Rouen o el encantador pueblo de Giverny, célebre por haber sido el hogar del pintor impresionista Claude Monet. Aquí, entre jardines de nenúfares y puentes japoneses, el viajero comprende por qué estos paisajes inspiraron algunas de las obras más famosas de la pintura moderna.

La llegada del MS R.E. Waydelich L.J. al Sena no es solo una incorporación a la oferta de cruceros fluviales. Es el regreso de un estilo de viaje donde la elegancia, la cultura y el placer de contemplar el paisaje se convierten en protagonistas.
Porque a bordo de este barco, el Sena no se recorre: se saborea.

Redacción GACETA DEL TURISMO
+ posts
×