El centro de Madrid ha reunido a representantes de Jiangsu, provincia de este de China al norte del Shanghai, en la Costa del Mar Amarillo, para presentar este destino conocido por su industria y tecnología, pero también por sus canales tradicionales y sus jardines históricos.
Chiky Trillo

Entre canales milenarios, jardines secretos y sabores ancestrales, una provincia china invita al viajero español a descubrir la belleza de lo inesperado. Hablamos de la “Venecia China” que es Suzhou, una ciudad en la provincia de Jiangsu, unida a Madrid por el agua. Porque el origen árabe de Mayrit alude a cursos de agua, canales y aguas subterráneas que transcurren bajo la capital. El agua como hilo conductor de dos destinos a miles de kilómetros.
Hay una China que no necesita grandes murallas para impresionar. Basta una barca deslizándose entre casas blancas, un puente de piedra cubierto por la niebla o el aroma de un desayuno recién preparado. Esa China se encuentra en Jiangsu, una provincia del este del país donde la historia y la modernidad conviven junto al agua.
En Suzhou, los jardines clásicos parecen pinturas vivientes y los antiguos canales conservan el encanto de otra época. Muy cerca, pueblos como Tongli invitan a perderse entre callejuelas y puentes centenarios. Nanjing, antigua capital imperial, descubre otra cara del destino: murallas históricas, mausoleos y una memoria profunda que ayuda a comprender la historia china. En Wuxi, el lago Taihu abre el horizonte a paseos, naturaleza y atardeceres inolvidables.
Y el viaje también se saborea. El arroz frito de Yangzhou, el pato salado de Nanjing y el pescado tradicional de Suzhou convierten la gastronomía en una aventura cultural.
Una ruta para dejarse llevar
Una semana es suficiente para una primera aproximación: dos días en Suzhou y sus pueblos acuáticos, una jornada junto al lago Taihu, otra en Yangzhou y tres días para explorar Nanjing. Los trenes de alta velocidad facilitan los desplazamientos y permiten combinar patrimonio, paisajes y vida urbana.
Para el viajero español, Jiangsu representa una alternativa fascinante a los circuitos más conocidos de China: cultura, naturaleza, gastronomía y experiencias auténticas, con Shanghái como posible puerta de entrada.
Jiangsu no se visita con prisa: se descubre paso a paso, bocado a bocado y puente a puente. Y quizá su mayor regalo sea ese instante en el que el viajero deja de mirar el reloj y empieza, sencillamente, a formar parte del paisaje.
Entre 2023 y 2025, el número de turistas chinos se duplicó. El gasto medio por persona en 2025 fue de unos 2.775 euros, por encima de la media general del turista internacional. En 2025, este mercado representó aproximadamente el 1,6 % del gasto turístico internacional en España.

