«Siempre he defendido la necesidad de construir, de sumar, de buscar espacios de unidad y de trabajar conjuntamente con quienes comparten una visión«
César Gutiérrez acaba de ser nombrado nuevo presidente de UNAV. ¿Qué supone para usted este hecho a nivel personal y profesional?
Para mí supone, en primer lugar, una gran satisfacción personal. Durante los últimos años he tenido la oportunidad de trabajar muy estrechamente con el anterior presidente de UNAV, José Luis Méndez, tanto en la federación que copresidimos, FEMAV, como en este proyecto de acercamiento entre organizaciones. Ese trabajo codo con codo me ha permitido conocer en profundidad no solo a los consejeros de UNAV, sino también al equipo humano que hay detrás de la asociación, y comprobar su compromiso, su seriedad y su visión de sector.
Desde el punto de vista personal, asumir esta responsabilidad es una alegría y también la consecuencia de un trabajo compartido con personas con las que me siento muy alineado en principios, en valores y en forma de entender el asociacionismo.
Además, creo que este paso es también muy coherente con mi propia trayectoria. Desde que asumí la presidencia de FETAVE hace ya 9 años, siempre he defendido la necesidad de construir, de sumar, de buscar espacios de unidad y de trabajar conjuntamente con quienes comparten una visión seria, útil y responsable de la representación sectorial.
Para mí siempre ha sido fundamental trabajar desde la unidad, pero desde una unidad real, basada en objetivos compartidos, en la lealtad institucional y en una voluntad sincera de fortalecer al sector.
A nivel profesional, es un reto de enorme relevancia. Estamos hablando de liderar una nueva etapa en la que confluyen dos organizaciones históricas y de referencia para las agencias de viajes en España. Eso no solo es ilusionante, sino también estratégico para el futuro del sector. Esta unión nos va a permitir reforzar nuestra capacidad de actuación, nuestra implantación territorial y nuestra interlocución ante las administraciones públicas y ante el conjunto del sector turístico.
Además, esta nueva etapa nos sitúa con una base empresarial muy sólida, porque en ella están representadas tanto asociaciones territoriales como grandes grupos turísticos con implantación en toda España. Eso nos da una fortaleza muy importante para seguir defendiendo los intereses de las agencias de viajes desde una posición de responsabilidad, conocimiento y cercanía al sector.
Háblenos de cuáles son los motivos por los que se unifican FETAVE y UNAV.
La unificación entre FETAVE y UNAV responde a una necesidad muy clara: el sector necesita asociaciones fuertes, útiles y con una estructura más cohesionada para defender sus intereses.
Hoy muchas de las decisiones que afectan directamente a las agencias de viajes no se toman solo a nivel nacional, sino también en cada comunidad autónoma. Por eso era fundamental dar un paso adelante y construir un proyecto con más fortaleza territorial, con más capacidad de actuación y con más presencia real allí donde se adoptan muchas de las decisiones que impactan en nuestras empresas.
Esta unión va a permitir reforzar las asociaciones territoriales que ya existen, darles más apoyo, más peso y una estructura común más sólida. Y además nace con vocación integradora, porque estamos abiertos a que se incorporen más asociaciones territoriales que compartan esta visión de unidad y de servicio al sector.
Pero hay también otro elemento muy importante: en nuestra organización están presentes algunos de los grandes grupos de agencias de viajes del país, grupos que tienen oficinas y puntos de venta repartidos por toda España. Esas empresas necesitan una estructura asociativa fuerte, coherente y con verdadera implantación nacional, porque su actividad y sus necesidades se extienden a todo el territorio.
Por tanto, esta unión responde a una doble necesidad: ser más fuertes territorialmente y reforzar la capacidad de acción del sector desde una base empresarial muy sólida.
El asociacionismo está viviendo momentos especiales; por una parte con la unificación FETAVE-UNAV y, por otra, con la entrada de una nueva junta directiva en ACAVE. ¿Hacia qué situación lleva esto al sector de agencias en España?
Creo que estamos en un momento especialmente importante para el asociacionismo de las agencias de viajes en España. Se están produciendo movimientos relevantes que reflejan que el sector está evolucionando y que existe una conciencia cada vez mayor de la necesidad de reforzar las estructuras asociativas y la capacidad de cooperación.
En este contexto, me gustaría destacar especialmente el trabajo que hemos desarrollado con ACAVE durante los últimos tres años. La colaboración entre ambas organizaciones ha sido, sinceramente, espectacular. Hemos alcanzado un nivel de entendimiento, coordinación y trabajo conjunto que hasta ahora no se había producido, y creo que eso ha sido muy positivo no solo para nuestras asociaciones, sino para el conjunto del sector. En muchos aspectos, ha sido una etapa histórica de colaboración.
Y en ese sentido, me gustaría expresar un agradecimiento muy especial a Jordi Martí, por todo su trabajo, por su disposición permanente al diálogo y por la colaboración que hemos mantenido durante este tiempo.
A partir de ahora se abre una nueva etapa en ACAVE con una nueva junta directiva recién elegida. Lógicamente, todavía es pronto para saber cómo se desarrollará esa relación, pero desde luego por nuestra parte la voluntad es clara: mantener la puerta abierta y seguir colaborando en todo aquello que sea bueno para las agencias de viajes y para el conjunto del sector.
Por otra parte, mi pregunta es la siguiente: ¿conllevarán todos estos cambios un acercamiento a la Confederación CEAV o, dicho de otra manera, habrá un mejor consenso a la hora de tomar decisiones conjuntas por la unión del sector?
Siempre he defendido la necesidad de buscar consensos en los grandes asuntos que afectan al sector de las agencias de viajes. Creo sinceramente que, en todo aquello que sea importante para nuestras empresas, cuanto mayor sea la capacidad de diálogo, de coordinación y de construcción de posiciones comunes, mejor será para todos.
Ahora bien, ese consenso tiene que construirse desde fórmulas que realmente funcionen.
Por eso, más que pensar únicamente en estructuras cerradas o en modelos tradicionales, quizá ha llegado el momento de explorar herramientas nuevas que permitan articular mejor la voz del sector desde el respeto a la independencia de cada organización. Yo creo que podrían estudiarse fórmulas como, por ejemplo, un Consejo Nacional de Agencias de Viajes, en el que las distintas asociaciones pudieran participar, dialogar y construir posiciones comunes desde su propia autonomía y personalidad.
Nosotros, desde luego, vamos a estar siempre en una posición constructiva para hablar, colaborar y buscar puntos de encuentro, pero entendiendo que la unidad ha de basarse en la en el respeto mutuo y en la eficacia.
En definitiva, sí a los consensos, sí al diálogo y sí a la colaboración, pero desde modelos que sumen de verdad, que respeten la pluralidad del sector y que permitan trabajar conjuntamente sin que nadie tenga que renunciar a su independencia.
Cambiando de tema, y también de mucha importancia para la economía y el turismo, ¿cómo nos puede afectar hacia el futuro los conflictos bélicos que está viviendo el mundo?
Los conflictos bélicos generan siempre una enorme incertidumbre y, en un sector como el turístico, esa incertidumbre se traduce muy rápidamente en cancelaciones, cambios de itinerario, caída de reservas y un deterioro general de la confianza. Pero, en el caso de las agencias de viajes, hay además un impacto añadido muy importante: somos de los primeros perjudicados de forma directa.
Las agencias estamos siendo quienes, en primera línea, tenemos que atender a los viajeros afectados, reorganizar sus viajes, gestionar cancelaciones, tramitar reembolsos y buscar soluciones alternativas en situaciones muy complejas. Y todo eso supone en muchos casos asumir gastos extraordinarios, adelantar devoluciones a clientes y afrontar costes de asistencia, alojamiento, manutención o reubicación, mientras todavía no se han recuperado esos importes de aerolíneas, hoteles u otros proveedores internacionales. Eso está llevando en muchos casos la tesorería de las agencias al límite.
Por eso, desde UNAV y FETAVE hemos planteado un paquete de medidas extraordinarias y urgentes para apoyar a las agencias afectadas. Entre ellas, yo destacaría tres especialmente importantes: la habilitación de un ERTE extraordinario para las agencias más afectadas, especialmente aquellas especializadas en largo radio; una línea ICO extraordinaria de 250 millones de euros, pensada para aliviar las tensiones de liquidez; y un fondo extraordinario de compensación de 120 millones de euros.
Volviendo a la nueva situación de UNAV, ¿en qué situación les sitúa ante el mercado turístico español? ¿Cuántas agencias representan, puntos de venta y facturación económica?
Desde 2021, hasta la fecha, UNAV ha vivido un crecimiento histórico de su base social, con cerca de 4.000 puntos de venta y 30 firmas adheridas. Esos números sitúan a esta entidad a la cabeza del conjunto de las asociaciones sectoriales de España. Liderazgo que se constata con el volumen de facturación de las empresas que integra (que roza los 9.500 millones de euros) o el número de profesionales (que supera los 9.000) que desempeña su trabajo en las empresas agrupadas en UNAV.
Una vez que tome la presidencia, ¿podría destacarnos cuáles van a ser sus primeros pasos y qué actividades van a desarrollar este año en formación y eventos para el sector?
El objetivo prioritario de esta nueva etapa va a ser, sin duda, trabajar en la unión entre UNAV y FETAVE. Ese será el eje central de los primeros meses: avanzar en el encaje legal que haga posible esa integración.
Junto a ello, vamos a articular un acuerdo de colaboración para que todas las agencias integradas en UNAV puedan estar también representadas a través de las asociaciones territoriales que forman parte de FETAVE, y además puedan participar en sus órganos ejecutivos y en la toma de decisiones.
Un segundo objetivo va a ser impulsar la interlocución con la Administración pública y con las principales instituciones privadas del sector. Y, en paralelo, otro gran eje de trabajo será mejorar los servicios al socio. Queremos aprovechar todo el conocimiento, la experiencia y las capacidades acumuladas por ambas asociaciones para reforzar los servicios que ya se prestan. Ese debe ser uno de los grandes beneficios prácticos de esta nueva etapa: que el asociado perciba más valor, más apoyo y más utilidad en su día a día.
Respecto a la formación, vamos a continuar fomentando la formación continuada y especializada, de igual forma que se hizo en 2025, en donde se ofertaron más de 20.000 horas de contenido formativo, gracias a los acuerdos de colaboración que suscribimos. Y en el capítulo de eventos, tal y como se recoge en el programa de trabajo con el que concurrimos a las elecciones, vamos a continuar celebrando el Tecno Travel Agency, para impulsar las digitalización en el sector; el Foro UNAV, que es una cita sectorial de referencia por sus conferidos y ponentes; y el Foro de Derecho Turístico, una convocatoria que ya es imprescindible.
César, en el ámbito regional, ¿cómo queda estructurada la Federación Madrileña y cuáles son las próximas actividades a desarrollar?
En el ámbito regional, FEMAV mantiene su papel como estructura de referencia para la defensa y representación de las agencias de viajes de Madrid. Seguimos trabajando desde una visión muy pegada al territorio, a las necesidades concretas de las empresas madrileñas y al fortalecimiento de su posición dentro del ecosistema turístico.
En cuanto a las próximas actividades, seguiremos impulsando iniciativas de formación, encuentros sectoriales, acciones de promoción y espacios de diálogo con la administración y con otros agentes turísticos. El objetivo es seguir reforzando la posición de las agencias madrileñas, acompañarlas en sus retos y abrir nuevas oportunidades de desarrollo y visibilidad.
¿Desea añadir algo más?
Sí. Me gustaría subrayar que esta nueva etapa debe entenderse como una oportunidad para fortalecer al conjunto del sector. Las agencias de viajes han demostrado históricamente su capacidad de adaptación, su profesionalidad y su papel esencial dentro de la cadena turística. Ahora toca reforzar su representación, y construir una estructura asociativa cada vez más útil, más fuerte y más influyente.
Afronto esta responsabilidad con muchísima ilusión, pero también con un profundo sentido de la responsabilidad. Y lo hago con la convicción de que, si trabajamos juntos, el sector de agencias de viajes en España puede afrontar con más fuerza y más ambición los retos del presente y del futuro.

