
Para celebrar el Día Mundial del Café, el 14 de abril, Brasil invita a conocer sus regiones productoras, del norte al sur del país, a través de siete rutas turísticas que pasan por fincas centenarias, montañas, bosques y pequeñas ciudades del interior, donde la vida gira en torno a la cosecha y a la taza de café.


Los estados de Minas Gerais, Espirito Santo, Rio de Janeiro, San Pablo, Ceará y Paraná son los escenarios de estas rutas turísticas que se internan en paisajes de diferentes biomas y altitudes, donde las fincas productoras abrieron sus puertas, antiguas propiedades se transformaron en hoteles y pequeñas ciudades comenzaron a recibir viajeros interesados en conocer el camino del café desde la planta hasta la taza.


Brasil es el mayor productor y exportador de café del mundo: la planta se cultiva en más de 1900 municipios brasileños, y sus granos se envían a más de 120 países. Miles de productores, muchos de ellos a escala familiar, forman parte de la cultura productiva del café en todo el país.
En estas rutas es posible caminar por plantaciones, participar en degustaciones, conocer tostadores artesanales, experimentar la gastronomía regional y descubrir historias de familias productoras que viven del café desde hace generaciones.
Las siete rutas turísticas del café en Brasil, y las experiencias que cada una ofrece a los visitantes, son la Ruta del Café del Cerrado Mineiro (Minas Gerais); la Ruta de los Cafés del Sur de Minas (Minas Gerais); las Rutas del Café de la Sierra del Caparaó (Minas Gerais y Espírito Santo); el Vale do Café (Río de Janeiro); las Rutas del Café de São Paulo; la Ruta Verde del Café (Ceará); y la Ruta del Café del Norte (Paraná).

