UNAV recomienda 10 películas de animación para familiarizar a los ‘peques’ con la cultura de los viajes

En la imagen, Klaus (Sergio de Pablos, 2019).

  • Las obras sugeridas contienen múltiples modalidades turísticas, desde turismo de naturaleza, hasta turismo de raíces, pasando por el turismo espacial o el turismo familiar y de nieve.
  • Son una selección de trabajos; pero hay muchos títulos más capaces de transportamos a los sitios más bellos del planeta creados en el universo de la animación y embarcarnos a los lugares en los que primeramente surgen nuestros viajes soñados: la imaginación.

Tras un largo periplo, que ha incluido un extenso recorrido por decenas de países, y gracias a la cédula especial que les ha sido concedida para los tiempos de pandemia que vivimos, SSMM los Reyes Magos de Oriente están ya a las puertas de millones de hogares españoles.

Y para celebrar tal acontecimiento, que nos recuerda la importancia que tienen los viajes en nuestra vida cotidiana, la Unión Nacional de Agencias de Viajes (UNAV) ha incluido en la carta a SSMM, además de los mejores deseos para que pronto se restablezca la salud y la normalidad en el mundo, una relación de películas de animación que todo niño (o menos niño) ha de conocer para familiarizarse en la cultura de los viajes.

Son 10, en principio. Aunque hay muchos títulos más capaces de transportamos desde nuestras butacas a los sitios más bellos del planeta creados en el universo de la animación, y embarcarnos a los lugares en los que primeramente surgen nuestros viajes soñados: nuestra imaginación.

Up (Peter Docter & Bob Petersn, 2009)

Encabeza esta lista la película Up, de Pixar, la historia de Carl Fredricksen, un anciano que emprende la ruta que siempre había anhelado hacer con su mujer, ya fallecida. Se trata de un viaje en globo a las Cataratas del Paraíso, inspirada en el Salto Ángel en Venezuela. Hay que recordar que la visita a este fenómeno de la naturaleza está incluida en las ofertas de muchas de las agencias de viajes nacionales, que organizan estancias maravillosas sin necesidad de emplear los 10.297 globos que precisó el protagonista para completar su viaje en compañía de Rusell, un joven scout que sin quererlo también acaba por las nubes.

Toy Story (John Lasseter, 1995)

Otra maravilla producida por Pixar Animation Studios. Turismo familiar cien por cien. Imprescidible para chicos y mayores. Porque además de ser una maravillosa fantasía, que habla de la amistad y de los sentimientos, promete viajes y aventuras «hasta el infinito y más allá». Es decir, lo mismo que hacen los profesionales de las agencias en su día a día en circunstancias normales.

Buscando a Nemo (Andrew Stanton & Lee Unkrich, 2003)

Nunca el fondo marino tuvo mejores guías que Marlin y Dory, dos pequeños pececillos (payaso y cirujano, para más señas de identificación) capacer de realizar un viaje épico por aguas oceánicas en busca de Nemo, hijo del primero como recuerdan sus rayas blancas y anaranjadas. Puro entretenimiento. Una obra maestra de la animación, la número cinco de Pixar en colaboración con Walt Disney Pictures, que además de emociones nos sumerge hasta lo más profundo de la ternura desde la Gran Barrera de Coral y las corrientes de Australia oriental hasta un pequeño acuario en Sidney.

Frozen (Chris Buck & Jennifer Lee, 2013)

Frozen es un cuento de hadas y princesas, que narra el viaje épico que emprenden Anna, Kristoff y el reno Sven para poner fin al invierno eterno de su Reino. Para lo cual han de encontrar a Elsa, la reina de las nieves y hermana de la joven Anna. Además de sus méritos propios, la localización principal del largometraje está inspirada en Hallstatt, un precioso paraje austríaco del que se dice que es el pueblo más bonito del mundo. Aunque en realidad el equipo de desarrollo visual viajó a Noruega y a Quebec para conocer el hotel de hielo que se construye cada año.

El Rey León (Rob Minkoff & Roger Allers, 1994)

Si lo que se desea es aficionar a los más pequeños al turismo de naturaleza y aventuras, amén de mostrarles un canto a la vida y a las emociones, este filme de Disney, producido en 1994, es lo que busca, pues recrea a la perfección y con toda suerte de detalles algunos de los enclaves más bellos de la sabana africana.

Madagascar (Eric Darnell & Tom McGrath, 2005)

El deseo de conocer el mundo es lo que lleva a Álex, un felino que es la atracción de un zoo neoyorquino, a escaparse junto a sus amigos –Marty, la cebra; Melman, la jirafa; y Gloria, una hipopótamo– y llegar a una exótica playa de la isla de Madagascar. Turismo sostenible y de naturaleza a tope. Disponible en Amazon Prime y en otras plataformas.

Klaus (Sergio de Pablos, 2019)

De un tiempo a esta parte, es habitual en los catálogos de las agencias de viajes nacionales incluir viajes a latitudes próximas al Círculo Polar Ártico para conocer el lugar natal de Papá Noel. Y para ello, y de cara a la fase de inspiración, o ahondar en el turismo de raíces, si se prefiere, nada mejor que conocer este punto del planeta, creado por la compañía de animación española SPA Studios. Producción patria muy laureada para entusiastas del turismo de nieve.

Ratatouille (Brad Bird, 2007)

París es uno de los destinos favoritos de los españoles, según las agencias de viajes nacionales. Por ello no podía faltar en este repertorio animado, pues es la localización principal de este filme (la ciudad, no la alcantarilla que sirve de hospedaje a Remy, su protagonista). Excelente recomendación, por otro lado, para los amantes del turismo gastronómico, que pueden ‘probar’ el plato que da título a la cinta, con una receta que permite viajar en el tiempo y regresar a los sabores de la infancia.

Hotel Transylvania (Genndy Tartakovsky, 2012)

Ningún viaje es lo mismo sin un buen alojamiento. Que es lo que promete el Transylvania, un resort de lujo ‘cinco estacas’ creado en 3D por Sony Pictures Animation para permitir a los monstruos y sus familias darse la gran vida, alejados de las miradas de los humanos. Disponible en el catálogo de Netflix.

Atrapa la bandera (Enrique Gato, 2015)

El turismo espacial es ya una realidad. Y uno de los ejes de la trama de la cinta protagonizada por Mike Goldwing, un chico de 12 años, hijo y nieto de astronautas, que tiene una misión para salvar la Tierra: recuperar la bandera que primero plantó la misión del Apolo XI en suelo lunar. Hay que recordar además que este filme cuenta con una notable participación nacional, encabezada por Lightbox Animation Studios.

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