Cuando determinadas zonas quedan limitadas por conflictos o restricciones aéreas, podemos reforzar otros destinos y redistribuir la demanda. No es una solución perfecta, pero sí un colchón importante
Amaya, para que los agentes de viajes te conozcan mejor, ¿puedes hablarnos de cuál ha sido tu vida laboral en el sector turístico?
Empecé en 1994 como guía en Europa con Condor Vacaciones, una empresa que ya no existe. Tras nueve años recorriendo el continente con grupos, surgió la oportunidad de asumir la Contratación y el Producto de diferentes destinos europeos dentro de la misma compañía, lo que me permitió formarme a fondo en negociación y desarrollo de producto. Desde ahí me llamaron para incorporarme a Iberojet Internacional como directora de Producto de la mayorista, y después pasé a Kirunna con el mismo cargo, aunque con foco en Europa. Más tarde lideré el equipo de Producto de América Latina en Orizonia.
Di el salto al Grupo Barceló en sus inicios en la turoperación: monté LaCuartaIsla y me ocupé del Producto de África y Oriente Medio. De ahí llegué a CATAI como Product Manager de África, y en 2020 asumí la dirección de Producto y Operaciones. Hace poco más de un mes me nombraron directora general.
Es una carrera larga, construida desde abajo. He conocido este mundo desde el trato directo con el viajero, como guía, hasta la negociación con proveedores en destino. Esa perspectiva completa es, creo, lo que mejor me define.
Recientemente has sido nombrada directora general de CATAI, una de las grandes firmas españolas de viajes de largo recorrido. ¿Qué supone esto para Amaya Hernangómez?
Significa orgullo, en primer lugar. CATAI es una empresa de referencia real en el sector, no solo de nombre, y que me hayan elegido para liderarla es un reconocimiento que valoro mucho. Pero también es una responsabilidad considerable. Esta compañía ha sabido mantenerse sólida a pesar de todos los ciclos difíciles que ha atravesado el turismo, y mi trabajo es garantizar que siga ahí y que crezca. Eso implica innovar, que es parte del ADN de CATAI, y seguir cultivando la relación con los agentes de viaje, que son los colaboradores más leales que tenemos.
Estamos viviendo momentos muy especiales en lo que se refiere a la economía y a la geopolítica mundial. ¿De qué forma está afectando esto a los grandes viajes?
El mundo está tan interconectado, y la información circula tan rápido, que cualquier sacudida en un punto del planeta se siente de inmediato en el resto. Somos muy vulnerables a lo que ocurre en el plano político y social, y no tiene sentido mirar hacia otro lado. Al conflicto más reciente se suman otros que siguen abiertos, como Rusia-Ucrania o Israel-Palestina, y todo eso tiene un impacto directo tanto en los flujos de viajeros como en la economía en general.
Lo que nos da cierta protección es la amplitud de nuestra cartera: operamos en los cinco continentes y con un abanico de producto muy diverso. Cuando determinadas zonas quedan limitadas por conflictos o restricciones aéreas, podemos reforzar otros destinos y redistribuir la demanda. No es una solución perfecta, pero sí un colchón importante.
En el caso de España todo apunta a que somos un destino refugio, pero en los viajes de largo recorrido, que es vuestro segmento más importante, ¿cuáles son vuestras perspectivas?
Estamos viendo un crecimiento claro en destinos de América Latina: Perú, Costa Rica y Argentina muestran muy buena tracción de ventas, y Canadá también ha ganado presencia. En África, Kenia y Sudáfrica han registrado subidas notables, en parte porque absorben demanda que antes iba a destinos ahora más complicados. Europa sigue fuerte, especialmente nuestros cruceros fluviales y los viajes a Islandia, que es un destino con mucho peso en CATAI. China mantiene el nivel de demanda alto que ya arrancó hace dos años.
Japón, Tailandia o Sri Lanka siguen interesando, pero se ven más afectados por la reducción de alternativas aéreas. Esperemos que eso se normalice pronto.
Amaya, ¿puedes hablarnos de cuáles son vuestras novedades en la larga distancia este año? Acaba de salir al mercado vuestro nuevo folleto de grandes viajes.
En nuestros folletos monográficos hay mucha programación nueva, pero en el de Grandes Viajes, que aglutina todos nuestros destinos, los agentes y sus clientes encontrarán 17 programas completamente nuevos. Hay novedades en Europa, en el subcontinente indio, varios circuitos regionales inéditos en China y Japón que exploran zonas menos conocidas, programas en el Sudeste Asiático e Indochina, México, El Salvador y Honduras, Bolivia y el Pacífico.
Destácanos cuántos nuevos folletos tenéis en el mercado español.
Publicamos más de 30, entre los globales y los monográficos por destino. Reinventarse año tras año es difícil, pero el equipo de producto lo consigue. Hace tres años arrancamos una línea de folletos de nicho con Un Mundo de Sabores, donde combinamos propuesta gastronómica y viajes. El año pasado, además de renovarlo con nuevos destinos, lanzamos dos más: Travesías de Leyenda, dedicado a cruceros marítimos y fluviales por los cinco continentes, y Pasaporte a lo Extraordinario, una colección de viajes de autor. Los tres se renovarán en 2026, y ese año añadiremos una novedad más en esa línea de nicho que todavía no puedo desvelar, pero que estoy convencida de que tendrá muy buena acogida.
Según nuestras informaciones, tenéis novedades en vuestra área de cruceros fluviales. Háblanos de ellas.
Los cruceros fluviales son un producto que encaja muy bien con el viajero que busca comodidad, buena gastronomía y una forma distinta de conocer destinos culturales. Hemos ampliado y afinado nuestra programación, seleccionando navieras de primer nivel y rutas que ofrecen un equilibrio perfecto entre visitas guiadas y tiempo libre. Es un producto que cada vez despierta más interés entre los agentes y sus clientes.
¿En qué momento está la relación comercial y de formación de CATAI con sus partners, los agentes de viajes?
En un momento excelente, y así tiene que ser. Los agentes son nuestros embajadores y nuestros prescriptores más valiosos. Por eso apostamos con tanta convicción por la formación continua: no queremos que sea un proceso interno de CATAI, sino que lo que nosotros aprendemos llegue también a quienes nos representan frente al cliente final.
Amaya, estáis entrando en algunos países y abriendo nuevos mercados como Portugal o Colombia. ¿Nos puedes hablar de cómo va la globalización de CATAI?
Estamos muy satisfechos. En Portugal llevamos muchos años presentes. En México y Colombia empezamos a operar en 2025 y los resultados han superado las expectativas que teníamos. El reconocimiento que ha tenido CATAI en esos mercados ha sido notable. Seguiremos invirtiendo en ellos y haciéndolos crecer.
Para terminar, ¿qué cinco destinos de CATAI deberían vender los agentes de viajes españoles para garantizar una experiencia inolvidable a sus clientes?
Es una pregunta que me pone en apuros, porque con la cantidad de destinos que manejamos y la diversidad de viajeros que hay, es complicado quedarse en cinco. Pero si hay que elegir: China, Kenia, Perú, Tailandia y, por supuesto, Laponia.
¿Deseas añadir algo más?
Simplemente agradecer a los agentes de viajes la confianza que depositan en CATAI. Nuestro compromiso es seguir trabajando para ofrecerles producto, conocimiento y apoyo, porque estamos convencidos de que el viaje bien asesorado marca la diferencia en la experiencia del cliente.

