La apertura de la consulta pública del Anteproyecto de Ley de Viajes Combinados marca el inicio de una de las reformas regulatorias más relevantes para la distribución turística de los últimos años.
Coincidiendo con este proceso, he querido contribuir al debate con unas reflexiones, que podéis leer en este post, en las que abordo algunas de las cuestiones que, a mi juicio, merecen al menos un análisis en la transposición de la Directiva (UE) 2026/1024 🇪🇺.
El texto pone el foco 💡 en el impacto que la nueva regulación puede tener sobre las agencias de viajes online, sin perder de vista un objetivo compartido por todo el sector:
👉🏻 reforzar la protección del viajero mediante un reparto equilibrado y proporcionado de las responsabilidades entre todos los operadores que intervienen en la cadena de valor.
Porque las agencias de viajes nunca hemos cuestionado nuestra obligación de asistir al viajero cuando surgen incidencias. De hecho, lo hacemos a diario.
Sin embargo, una cosa es prestar esa asistencia y otra muy distinta asumir las consecuencias económicas de decisiones adoptadas por terceros sobre las que no existe capacidad de control.
En ese sentido, a mi juicio, la futura transposición de la Directiva brinda a España la oportunidad de preservar ese equilibrio.
Si las agencias deben soportar el impacto económico de incidencias completamente ajenas a su actividad, el modelo de negocio cambia de forma sustancial y los costes acabarán repercutiendo en todo el mercado.
Insisto: una regulación justa no consiste en concentrar las obligaciones en un único actor, sino en distribuirlas de forma proporcionada entre todos los operadores que hacen posible el viaje, garantizando al mismo tiempo la protección del consumidor y una competencia equilibrada.
Central de Vacaciones: preocupaciones en torno a la transposición de la Directiva Viajes Combinados
por 27 julio 2026

