Córdoba ha cerrado las puertas del VIII Congreso Internacional de Calidad y Sostenibilidad Turística (ICTES), un foro que del 8 al 12 de abril ha reunido a cerca de 400 líderes del sector bajo el lema de la excelencia y la resiliencia. Organizado por el Instituto para la Calidad Turística Española y la Sostenibilidad (ICTES), el evento ha transformado la ciudad en un “laboratorio de ideas” para el turismo del futuro, con debates dinámicos, charlas magistrales y diálogos abiertos que han marcado un antes y un después en la agenda sectorial.
La inauguración, el pasado jueves 8 de abril, contó con la presencia estelar del consejero de Turismo y Andalucía Exterior de la Junta de Andalucía, Arturo Bernal, quien abrió el telón de un congreso que Córdoba albergó con orgullo. Bernal, en su intervención, subrayó el rol de la ciudad como “espacio de encuentro para analizar cómo nuestra industria debe evolucionar”. Recordó los 25 años de retos superados por el turismo español, desde crisis económicas hasta pandemias, siempre con “centenares de miles de puestos de trabajo en juego”. Andalucía, líder nacional en certificaciones de calidad turística, fue destacada como referente, gracias a políticas de cogobernanza que integran administraciones, empresas y territorio.
El presidente del ICTES, Miguel Mirones, elogió en su análisis el modelo andaluz: “Andalucía es líder en certificaciones de calidad y sostenibilidad, por lo que es necesario dar la enhorabuena por ese trabajo”. Mirones enfatizó la necesidad de planificación estratégica ante las nuevas dinámicas de la demanda, como el turismo regenerativo y la digitalización verde. Junto a él, el alcalde de Córdoba, José María Bellido, y el presidente de la Diputación, Salvador Fuentes Lopera, reforzaron el mensaje local: el congreso como herramienta para “mejorar la gestión turística”, con foco en municipios pequeños y autocrítica sobre infraestructuras.
Un hito valenciano llegó con la intervención de la consellera de Innovación, Industria, Comercio y Turismo de la Generalitat Valenciana, Marián Cano. En un coloquio clave, Cano defendió la cogobernanza como “herramienta imprescindible para afrontar los retos del turismo actual”. Representando a una región puntera en volumen turístico, abogó por un modelo más sostenible que impulse certificaciones y colaboración público-privada. Su presencia simbolizó la unidad territorial: Valencia, con su costa y ciudades como Benidorm, comparte con Andalucía la apuesta por la calidad certificada.
El alcalde de Benidorm, Toni Pérez, también dejó su impronta en las sesiones, vinculando la experiencia de su municipio –líder en pernoctaciones hoteleras– a la sostenibilidad urbana. Pérez, conocido por su gestión pragmática en un destino masivo, participó en diálogos sobre competitividad, destacando la necesidad de equilibrar volumen con valor añadido. Aunque no protagonizó la apertura, su voz resonó en mesas redondas sobre gobernanza local, alineándose con el llamado a infraestructuras resilientes y certificaciones para puertos y playas.
Miguel Mirones destacó en la clausura que es necesario pasar de la declaración de Jeréz, en el anterior Congreso del ICTES, a la acción de Córdoba y expresó su respeto a las instituciones que están haciendo bien las cosas.
Ana Muñoz, directora general de Políticas Turísticas destacó durante el Congreso que “la calidad y la sostenibilidad son clave de la competitividad turística”.
El formato innovador –”Charlas & Diálogo abierto”– fomentó la participación, con más de 20 mesas redondas que abordaron desde la descarbonización hotelera hasta el turismo inclusivo. Expertos internacionales de Latinoamérica y Europa aportaron casos como el de Costa Rica en ecoturismo, mientras España presentó datos: Andalucía con 1.200 certificaciones Q, seguida de Canarias y Valencia. Bernal, Cano y Pérez coincidieron en la urgencia de alinear políticas regionales con la Agenda 2030 de la ONU.
Córdoba, con su Mezquita-Catedral como telón de fondo, no solo acogió debates, sino que los vivió. El congreso deja un legado: un sector unido ante la IA, el cambio climático y la saturación. Andalucía reafirma su liderazgo; Valencia y Benidorm, su compromiso con la excelencia.
En palabras de Mirones: “Córdoba ha sido el núcleo del turismo español”.
El ICTES 2026 no fue un evento más, sino un pacto por un turismo regenerador. El sector, probado por la historia, mira al futuro con ilusión y esperanza.
En la imagen, equipo del ICTES

