El Mercado de Colón debate sobre rentabilidad, vocación y futuro

Cómo se mantiene vivo un negocio centenario? ¿Es rentable seguir apostando por la hostelería? ¿Pueden las redes sociales impulsar —o perjudicar— un proyecto construido durante décadas? Estas han sido algunas de las cuestiones que han protagonizado la tertulia ‘Los clásicos se sientan a la mesa’, organizada por el restaurante Pantalán 5, situado en la planta superior del Mercado de Colón. Un encuentro que ha reunido a representantes de algunos de los establecimientos más emblemáticos del mercado, a fin de reflexionar sobre los desafíos que afronta el sector: desde el relevo generacional y la rentabilidad, hasta la comunicación, la fidelización del cliente y la evolución de los modelos de negocio.

José Manuel Manglano (Charcuterías Manglano), Carlos Varea (Carnes Varea), Pepo López (Vinos y Flores) y Ángel Alacid (Pantalán 5) han protagonizado una cita, moderada por el periodista Paco Alonso, en la que se han compartido experiencias y visiones sobre cómo evolucionar sin perder esencia, al igual que ha hecho el propio Mercado de Colón «Lo que nos hace invencibles es que estamos muy unidos. Somos 17 negocios diferentes, con personalidades distintas, pero cuando toca defender el futuro de este espacio, actuamos como uno solo», ha destacado José Manuel Manglano, portavoz de los comerciantes. Lejos de la competencia que suele asociarse a los espacios comerciales compartidos, los participantes coinciden en señalar como fortaleza “la colaboración”. 

El verdadero valor diferencial del mercado no reside únicamente en su arquitectura modernista o en su ubicación privilegiada, sino en la suma de talento, producto y cooperación entre negocios. «Si cada uno tirara por un lado, el barco se hundiría. Aquí todos remamos en la misma dirección», ha señalado Pepo López, de Vinos y Flores. Esta filosofía ha permitido consolidar un ecosistema en el que comercio tradicional, gastronomía y ocio conviven y se complementan, convirtiendo al Mercado de Colón en uno de los espacios más singulares de Valencia. En este sentido, Ángel Alacid ha añadido que la evolución del espacio ha demostrado que el ocio “no está reñido con la compra».

Si hay una cuestión que ha sobrevolado toda la tertulia ha sido cómo garantizar el futuro de negocios que llevan décadas formando parte de la vida del Mercado de Colón. Manglano ha defendido la necesidad de transmitir el oficio y el valor del producto a las nuevas generaciones, mostrando su confianza en que la especialización y la conexión con pequeños productores sigan despertando vocaciones. La reflexión ha derivado inevitablemente hacia la rentabilidad del sector. Ángel Alacid ha reconocido que el aumento de costes y la presión económica han reducido notablemente los márgenes durante los últimos años. «La rentabilidad ha bajado mucho», lamenta. Y es que, pese a las dificultades, todos han coincidido en que el vínculo con los clientes y la pasión por el oficio continúan siendo el principal motor para seguir creciendo. De hecho, Carlos Varea ha reivindicado el valor diferencial que ofrece el Mercado de Colón frente a otros modelos comerciales, basado en la cercanía, el producto y la experiencia. «¿Qué hay más bonito que venir a comprar aquí con tus amigos, tomarte una cerveza y seguir comprando? Eso no puedes tenerlo nunca en una gran superficie», ha afirmado.

La comunicación ha sido otro de los grandes ejes de la conversación. Los participantes han coincidido en que las redes sociales han transformado por completo la forma de relacionarse con los clientes y de dar visibilidad a los negocios. Mientras algunos participantes han destacado su capacidad para ampliar el alcance de los negocios y conectar con nuevos públicos, otros han alertado sobre el impacto que puede tener una mala valoración o una opinión viral en la reputación de un local.

En el tramo final de la tertulia, la conversación ha culminado en el futuro del Mercado de Colón y el compromiso de quienes mantienen vivo este espacio más de un siglo después de su inauguración. Manglano ha recordado el proceso de transformación vivido por el mercado, desde su rehabilitación en 1995, poniendo en valor el esfuerzo de los comerciantes que decidieron permanecer en él, incluso en los momentos más complejos. Más de un siglo después de su inauguración, el Mercado de Colón continúa transformándose sin perder aquello que lo hace único: la combinación de comercio tradicional, gastronomía, producto de calidad y una comunidad empresarial que ha encontrado en la colaboración una de sus principales fortalezas.

Tras la actividad del pasado jueves, se encontraba Pantalán 5, espacio con una ubicación muy destacada en la planta superior del Mercado de Colón, que se consolida como una de las propuestas más versátiles. No en vano, su concepto combina cocina non-stop, pensada para adaptarse a cualquier momento del día, con una amplia oferta de platos de calidad. Su oferta gastronómica recorre los grandes clásicos del recetario mediterráneo, desde el tapeo tradicional hasta platos de corte más contundente, siempre con una ejecución cuidada y reconocible. Una propuesta amplia y accesible, que permite al cliente disfrutar desde un aperitivo hasta una comida o una cena informal en su terraza.

El establecimiento destaca, además, por una una clara apuesta por el producto fresco, procedente de los proveedores del propio mercado. De allí llegan a cocina la fruta y la verdura de Fina, las carnes de Varea, la charcutería de Manglano y los pescados de Martín y Mary, demostrando que la sinergia no sólo es posible, sino enriquecedora. Este vínculo directo con el entorno se traduce en una cocina basada en la calidad de la materia prima y en una experiencia que prioriza la cercanía. Pantalán 5 refuerza así su posicionamiento como un punto de encuentro dinámico, capaz de dar respuesta tanto al público local, como a quienes buscan una propuesta gastronómica sin artificios en pleno centro.

MÁS SOBRE PANTALÁN 5

Web: https://pantalan5colon.com/

Instagram: @pantalan5valencia

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