- El sector turístico ha registrado 70 operaciones, de las que 40 corresponden al mercado hotelero.
- Los hoteles concentran 695 millones de euros de capital declarado y reúnen perfiles compradores que van desde cadenas nacionales hasta fondos soberanos.
- La traveltech y la distribución suman diecisiete operaciones y se consolidan como el segundo segmento más activo.
Por Ignacio Galdón Pons, Socio de Bondo Advisors
El mercado español de fusiones y adquisiciones en turismo avanza en dos direcciones complementarias. La inversión hotelera continúa concentrando la mayor parte de las operaciones y del capital conocido, mientras que la tecnología aplicada al viaje gana protagonismo como vía para integrar distribución, software y gestión de destinos.
Durante el periodo analizado se han identificado 70 operaciones de M&A turístico, según el análisis realizado por Bondo Advisors a partir de datos de diversas fuentes de mercado. De ellas, 40 corresponden al segmento hotelero, el 57% del total, lo que confirma que los establecimientos y las carteras de activos siguen siendo el núcleo de la actividad corporativa del sector.
Las operaciones hoteleras suman 695 millones de euros de importe declarado. El dato no recoge la dimensión completa del mercado, ya que muchas transacciones no comunican su precio, pero permite apreciar la capacidad del sector para atraer capital de muy distinta naturaleza.
Entre los compradores figuran cadenas o gestoras nacionales, firmas de private equity o crédito, family offices o inversores particulares, grupos internacionales, compañías inmobiliarias o socimis y fondos soberanos. Esta diversidad muestra que el hotel se percibe simultáneamente como activo operativo, inmobiliario y financiero.
Las cadenas nacionales son el grupo más activo. Operaciones como las adquisiciones de Caprice Hotels por Hoteles Globales o de activos vacacionales por Grupotel reflejan el interés de los operadores españoles por ganar escala, ampliar su presencia en destinos consolidados y reforzar su cartera.
También aparecen inversiones orientadas al segmento de lujo y al reposicionamiento de activos. La entrada de Dubai Holding en el Hotel Jumeirah Port Sóller incorpora al mercado español el capital de un fondo soberano, mientras otras operaciones protagonizadas por cadenas, gestoras y family offices muestran el interés por establecimientos singulares y destinos vacacionales de alto valor.
La actividad hotelera se concentra especialmente en la costa y las islas. Baleares, Canarias y distintos destinos del litoral reúnen buena parte de las operaciones, frente al mayor protagonismo de Madrid en otros sectores del M&A. La ubicación, la escasez de activos de calidad y la fortaleza de la demanda turística convierten estos destinos en mercados especialmente disputados.
El capital que llega al turismo mantiene un marcado componente nacional. El 70% de las operaciones tiene un comprador español, mientras que el 30% corresponde a capital extranjero. Entre los principales orígenes internacionales aparecen Francia, con tres operaciones, y Reino Unido y Estados Unidos, con dos cada uno, además de entradas procedentes de Emiratos Árabes Unidos, Chipre y Luxemburgo.
La presencia exterior adquiere especial relevancia en las operaciones hoteleras de mayor perfil y en los negocios tecnológicos. Mientras la distribución tradicional se consolida principalmente mediante grupos españoles, la capa digital del turismo despierta el interés de compradores internacionales que buscan software, plataformas y nuevas capacidades de intermediación.
La traveltech y la distribución representan el segundo segmento más activo, con diecisiete operaciones. El grupo incluye compañías de software de gestión, plataformas de distribución, agencias de viajes, bedbanks y soluciones tecnológicas para distintos momentos del viaje.
La actividad muestra dos formas diferentes de integración vertical. Por un lado, grupos españoles como Ávoris y Barceló están reforzando la distribución de salida mediante la adquisición de agencias emisoras y plataformas que les permiten incorporar producto, canales comerciales y nuevas comunidades de viajeros.
Por otro, grupos internacionales están adquiriendo tecnología para reforzar la gestión del viaje en destino. Alpitour, a través de su filial española Jumbo Tours, ha adquirido Yourttoo, compañía especializada en software B2B para la gestión de destinos. La operación se contabiliza como capital italiano por la nacionalidad de la matriz compradora, aunque se haya ejecutado mediante una filial española.
A ella se suman movimientos protagonizados por la británica GuestReady y la estadounidense Entravel en compañías tecnológicas. Estas operaciones indican que la tecnología turística desarrollada en España puede convertirse en una pieza útil para plataformas internacionales que buscan ampliar servicios, automatizar procesos o acceder a nuevos mercados.
La digitalización está modificando así la lógica de consolidación del turismo. Las adquisiciones ya no persiguen únicamente sumar hoteles, agencias o clientes. También buscan integrar sistemas de gestión, inventario, datos, distribución y relación con el viajero.
Este cambio resulta especialmente relevante en un sector muy fragmentado, donde conviven grandes grupos con numerosas empresas especializadas. Para los compradores, adquirir una compañía tecnológica puede ser una vía más rápida para incorporar capacidades que tardarían años en desarrollar internamente. Para las empresas traveltech, integrarse en una plataforma internacional permite acceder a más clientes, destinos y recursos.
Junto al hotel y la traveltech, la actividad se extiende a otros ámbitos. El ocio y la cultura suman cuatro operaciones; el transporte y la movilidad turística, tres; el segmento living vinculado al turismo, otras tres; los modelos asset-light o de gestión hotelera, dos; y la restauración organizada, una.
Estos últimos reflejan otra tendencia del mercado: la separación entre propiedad y gestión. Algunas operaciones buscan adquirir el activo inmobiliario, mientras otras se centran en contratos, plataformas de gestión o carteras hoteleras sin necesidad de comprar directamente los inmuebles. Esta flexibilidad permite crecer con un menor consumo de capital y ampliar rápidamente la presencia en distintos destinos.
El M&A turístico español mantiene, por tanto, una base muy ligada al hotel, pero incorpora una dimensión tecnológica cada vez más visible. La consolidación de activos y cadenas convive con la integración de software, distribución y gestión, configurando un mercado en el que el valor ya no depende únicamente de la ubicación o del número de establecimientos.
“El hotel sigue siendo el corazón del M&A turístico por volumen de operaciones y capital, pero la traveltech está definiendo la siguiente fase del mercado. Los compradores ya no buscan únicamente activos o camas: quieren controlar distribución, datos, tecnología y relación con el viajero. La combinación de ambas tendencias anticipa una consolidación más amplia y sofisticada del sector”, concluye Bondo Advisors.

