Las claves de los viajes de incentivo en 2026, en la nueva guía de BCD Meetings & Events

El dossier identifica dos grandes bloques de tendencias. El primero agrupa las que se consolidan: viajes de proximidad con alto ROI, sostenibilidad real, bienestar integral de los equipos y el hotel como eje central de la experiencia. El segundo recoge las que emergen con fuerza: Asia como lujo accesible, destinos menos explorados, programas vinculados a grandes eventos y experiencias diseñadas para generar un impacto emocional profundo.

Travel Emotions sitúa en el centro de esta evolución un cambio de fondo en las expectativas del viajero corporativo. El destino ya no basta por sí solo. Lo que determina el valor de un incentivo es la capacidad de hacer que quien participa se sienta reconocido, viva algo irrepetible y forme parte de una historia compartida.

Entre las propuestas del folleto figuran experiencias en Europa, el Sudeste Asiático, África y América, que combinan naturaleza, cultura, gastronomía y aventura con un nivel creciente de personalización. Viajes temáticos ligados a la música o el deporte, programas diseñados por expertos y experiencias en entornos remotos responden a una misma premisa: convertir el incentivo en una vivencia transformadora.

El documento recoge también las corrientes que ya forman parte del estándar del sector. El slow travel, el concepto JOMO (Joy of Missing Out) y el bienestar integral de los equipos se suman a una sostenibilidad que el mercado exige cada vez más demostrable y medible.

Redacción GACETA DEL TURISMO
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